Crónica del acto nacional del Cerro de los Ángeles 2006
Numerosos carlistas procedentes de diversos puntos de España se han dado hoy cita en el Cerro de los Ángeles para celebrar la Solemnidad de Cristo Rey y el Acto Nacional que la Comunión Tradicionalista Carlista viene celebrando desde hace ya varias décadas en el mismo enclave en que España fue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús por el liberal Alfonso (el mal llamado “XIII”). Sus palabras, ratificadas inmediatamente por los reyes legítimos de España desde el exilio, rogaban por el Reinado de Cristo “… en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de la ciencia y de las letras y en nuestras leyes e instituciones patrias”.
Andaluces, valencianos, navarros, gallegos, madrileños y también franceses se congregaron en la explanada del Santuario a las 12:30 h., para, a continuación, celebrar a las 13:00 h. la Santa Misa, en la cual el sacerdote oficiante interpeló a la audiencia acerca de la realidad del Reinado de Cristo en la vida personal de cada uno de los asistentes, condición previa y medio eficaz para alcanzar el Reinado de Nuestro Señor en la vida civil y política. A la salida, siguieron los vivas a Cristo Rey, a España, al Rey Legítimo y el canto del Oriamendi. A continuación, los asistentes se dirigieron al restaurante Los Olivos, en donde la reunión prosiguió en concurrida y alegre comida de hermandad. Al término de la misma, dirigieron unas palabras a los asistentes Ana Fal Conde, que insistió en interrogar a los presentes acerca de la correspondencia entre nuestras palabras y nuestros actos cuando de la defensa de España o de la Religión se trata, Javier Vives, quien en un enérgico discurso que fue respondido con aplausos de aprobación, recordó que la identidad y el origen de España están en la Religión Católica, y de ello dan sobrado testimonio los hitos históricos que hicieron conocida a nuestra patria en el mundo entero, y Javier Zazu Lafuente, el Secretario General de la Comunión Tradicionalista Carlista, que cerró el turno de intervenciones evocando en primer lugar la fidelidad ejemplar a la Causa del recientemente fallecido D. Carlos Vives Suriá, verdadero modelo para generaciones enteras de toda una vida dedicada al servicio de Dios y de España y exhortando a los presentes a reforzar el compromiso y la colaboración de los carlistas en la marcha de la Comunión Tradicionalista Carlista, imitando el ejemplo de tan insigne correligionario. Prosiguió con una breve enumeración de las medidas legislativas más recientes que han reducido a un estado de postración y ceguera moral aún mayores, si cabe, que en los períodos inmediatamente precedentes, a la sociedad española y manifestó su esperanza en la victoria final, pese a quien pese, de y con Cristo Rey. Se cerró el acto con el canto del Oriamendi.
Desde la Fe Católica que siempre ha profesado el pueblo español, objeto de tu predilección según revelaste al P. Hoyos en Valladolid (“Reinaré en España, y con más veneración que en otras partes”), Te suplicamos con renovada esperanza: Venga a nos el Tu Reino. Posa Tu Espíritu sobre los corazones de los hombres y mujeres de España y suscita un Rey digno de Tu Nombre que haga realidad las promesas. Amén.
“Yo, de mi libre voluntad, en este día en que la Iglesia celebra la fiesta del Deífico Corazón, Prometo Solemnemente que, si la Divina Providencia dispone que sea yo llamado a regir los destinos de España, será entronizado el Sagrado Corazón de Jesús en el escudo nacional, siendo colocado sobre las flores de lis de la Casa de Anjou, y entre los cuarteles de Castilla y León, bajo la Corona Real.”.
D. Alfonso Carlos I, Rey de España, 1932