No hay nada más humano y natural que el Carlismo. Entrevista a Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo en El Mundo
El periódico El Mundo publicó el pasado sábado 16 de enero una entrevista a nuestro nuevo presidente, Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo, que insertamos en esta entrada.
Transcripción completa del artículo:
Marino, aventurero y antiguo. Así se define Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo (50), un navarro recio y barbudo que parece sacado de una novela de Valle-Inclán o Pérez Reverte. Hijo de arqueóloga y marino mercante y sobrino del mítico Miguel de la Quadra-Salcedo. Telmo estaba destinado a surcar el Atlántico en carabela, explorar el Amazonas con los jíbaros o la selva de Chiapas con los guerrilleros del comandante Marcos. “¡Qué le vamos a hacer! Si mi padre hubiera sido torero yo habría intentado serlo también”, cuenta entre risotadas.
El caso es que su familia podría dar para varias novelas: su padre, Cecilio, sobrevivió a cuatro guerras, luchó con los partisanos, le fichó el ejército americano y vivió el ataque de Pearl Harbor. De crío llevaba a Heminway a pescar a la selva de Irati. “Era una bestia, papá”, comenta Telmo. Su madre, Ana María, no se queda atrás. Arqueóloga, investigadora e historiadora, fue una de las primeras espeleólogas de España, además de una precursora del homeschooling cuando el término era un palabro ininteligible. Educó a sus tres hijos en casa, de pueblo en pueblo, y les dio una infancia “idílica”, como recuerda Telmo.
El tío, Miguel de la Quadra-Salcedo, es el más conocido de la saga y el que más influyó en el espíritu aventurero de Telmo. Le acompañó en Aventura 92 y en las expediciones de la Ruta Quetzal. Con él vivió un “paso mágico a la edad madura recorriendo casi toda la tierra hermana de Hispanoamérica”.
En uno de aquellos viajes conoció a su mujer, Isabel, hija del periodista Alfonso Ussía, embarcada como monitora. Con ella dirige las expediciones de Madrid Rumbo al Sur, que cada año llevan a un centenar de chavales a descubrir países africanos, y con ella y con sus tres hijos se ha mudado a Irún, en Guipúzcoa, para hacer un curso de Marina Mercante. Siempre quiso ser marino, pero acabó estudiando Derecho. “Ahora por fin lo voy a conseguir”, asegura.
La marina no es el único reto al que se enfrenta últimamente Telmo Aldaz, porque desde hace unas semanas preside la Comunión Tradicionalista Carlista (CTC), una de las ramas surgidas tras la escisión del histórico Partido Carlista de Carlos Hugo de Borbón.
“No hay nada más natural y humano que el carlismo. Soy carlista por herencia, por tradición y por convicción real. Es uno de los mayores regalos que te puede dar la vida”, señala. Por eso, uno de sus principales objetivos en su presidencia es dar a conocer el carlismo y unir a las diferentes facciones. “Desgraciadamente, el carlismo es un movimiento que pasó de ser una opción muy posible en una España de no hace muchos años a ir cayendo en el olvido. Me gustaría unir a esas familias del carlismo que se separaron y van cada una por su lado porque tenemos muchas cosas en común. También me gustaría acercarlo a la gente que no sabe lo que es, me gustaría que la gente lo conociese de verdad”.
PREGUNTA: Muchos lo ven como un movimiento ultraconservador
RESPUESTA: ¿Qué es ser ultra? Si ser católico y estar orgulloso de ser español, si pretender seguir el Evangelio es ser ultra, pues bueno… cada uno pone los adjetivos que quiere. Yo estoy muy orgulloso de lo que soy, pero no quiero convencer a nadie para que se haga carlista, ni muchísimo menos. El carlismo es un don y es una suerte serlo, pero que la gente piense lo que le dé la gana.
P: ¿A cuál de los pretendientes al trono carlista apoya?
R: El carlismo no es un problema dinástico, es una causa mucho más trascendente. Los enemigos que ha tenido el carlismo, que siempre han sido muy fuertes, están interesados en pleitos artificiales. La causa del bien común que tiene el carlismo es muchísimo más que unas cuitas de familia.
P: ¿Cómo valora al Rey Felipe y su padre, el Rey Juan Carlos?
R: No puedo hablar de algo que no sé o de algo que no nos pertenece. ¡Llevamos 200 años en la oposición! Somos monárquicos, creemos que es una institución de derecho natural, pero no somos juancarlistas ni felipistas, por supuesto. La monarquía parlamentaria no es el sistema que defendemos porque está sujeta a unos partidos políticos que no tienen nada que ver con los intereses de una nación.
P: ¿Le ve futuro a la monarquía española tal y como está el panorama?
R: Cuando se habla de la monarquía española se habla de una de las instituciones más antiguas del mundo. El título de Rey de España trasciende a las personas, es un título que pesa muchísimo más que un determinado momento histórico ¿Cómo no le voy a ver futuro a la esencia de lo que creemos?